El precio del oro llegó al punto más alto de 2010 esta semana. Según analistas, administradores de fondos y ejecutivos de alto nivel que fueron convocados por estos días en Londres para una reunión sobre metales preciosos, el prospecto sugiere que el precio seguirá en alza.
Philip Klapwijk, director de la consultora para metales preciosos GFMS, señala tres factores económicos que explican la continuada fuerza del precioso metal: intereses reales negativos o de cero en todos los países con monedas fuertes; preocupaciones que no se han resuelto sobre la deuda soberana que podría extenderse de Europa a los Estados Unidos, y las expectativas de un aumento en la inflación, en especial en los Estados Unidos, que debe lidiar con un potencial déficit presupuestal de US$1,6 billones.
Klapwijk reconoce que aún no hay mayores señales de que habrá inflación, pero Charles Gibson, director de minería de Edison Investment Research, explica que en la actualidad la inflación "está descansando en las bóvedas de los bancos centrales". Opina que cuando la inflación resurja, en 2013, se podría desencadenar la segunda parte del crecimiento trepidante en el precio del oro.
En el mismo sentido se manifestó Frank Holmes, el director ejecutivo y director de inversiones de US Global Investors, quien también espera que las presiones inflacionarias eleven el precio del metal una vez termine el presente ciclo de deflación. Señala que en Asia puede apreciarse la evidencia. Primero, la propiedad de oro per cápita en China es menor que en el resto de Asia, y Holmes cree que se elevará hasta llegar al promedio de la región.
Pero la demanda de India puede generar un ímpetu aún mayor. Holmes considera que India se encuentra 15 años rezagada en su desarrollo con respecto a China, y sostiene que este país, al continuar su tendencia de crecimiento, generará un impacto muy significativo en el precio de los commodíties.
Los datos de GFMS muestran que la demanda en inversiones representaron el 44% de la demanda total de oro en 2009. Más alta que la demanda de 41% en joyería. Además, el cambio del oro de una materia prima impulsada por la joyería a un commodity que seduce a los inversionistas del mundo, que atrajo US$60.000 millones de inversión neta en 2009, podría llevar a una vulnerabilidad del precio en caso de que el ritmo de inversión se desacelere.
Sin embargo, Klapwijk insiste en que, en términos reales, el precio del oro se ha mantenido por debajo de sus picos durante los años setenta, y que la producción ha sido estable desde su pico en 2001, a pesar de que se ha casi que cuadruplicado el precio desde entonces. GFMS está elevando la base de la predicción que hace del precio del metal, y ahora considera que podría alcanzar los US$1.300 por onza a finales del 2010 o a principios del 2011.